Dicen que no habrá damnificados, no quieren compararse con Air Madrid, a pesar de que tenían algún socio común (que abandonó el accionariado de Air Madrid a finales de 2004 por diferencias con el resto de socios) y que puede que el parecido de nombre le haya pasado factura.
Una pena que proyectos de compañías baratas salgan mal, aunque siempre hay que aprender de estas cosas: los planes de negocio son importantes, y el de esta compañía no debía ser muy realista.
Vía | El País En El Blog Salmón | Air Asturias empieza a volar