Es la segunda bajada en ocho días, lo que indica una situación de lo más excepcional. La Fed ha decidido atajar la crisis de los mercados de raíz, sin importar la inflación, quizá por miedo a que las caídas de las bolsas se contagien a la "economía real" o quizá porque la bolsa sea realmente un reflejo de esta.
Sea como fuere, que los tipos estén tan bajos no ayudará a las exportaciones europeas, debido a que el euro estará ahora aún más fuerte que antes. Y una divisa tan fuerte puede lastrar la economía. En el BCE, que todavía mirar con recelo a la inflación, deben tener en mente bajas de tipos para reactivar la economía.
Vía | El Economista