Para que nos hagamos una idea, sólo en Nochebuena se enviaron 100 millones de mensajes. Y es que si antes la tradición era llamar a los más allegados ahora enviamos mensajes a toda nuestra lista de contactos. Un cambio que ha dado buenas alegrías a los operadores. Aunque desde luego deshumaniza un poco nuestras felicitaciones.
Vía | El País