Cinco fallos del mercado que el Estado intenta solucionar, con más o menos éxito

Cinco fallos del mercado que el Estado intenta solucionar, con más o menos éxito
10 comentarios
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Adam Smith inventó la metáfora de la mano invisible para intentar explicar el funcionamiento de los mercados y la fijación de los precios a través del libre juego de la oferta y de la demanda. Sin embargo, el mercado no es perfecto y en ocasiones la mano invisible conduce a situaciones indeseables como desigualdades sociales, posición dominante de algunas empresas o contaminación. Estos son los denominados fallos del mercado.

Un fallo del mercado es una consecuencia negativa de su funcionamiento y se produce cuando este no es eficiente en la asignación de los recursos disponibles. Cinco son los principales fallos del mercado: la inestabilidad de los ciclos económicos, la existencia de bienes públicos, las externalidades, la competencia imperfecta y la distribución desigual de la renta.

A continuación analizaremos en qué consisten cada uno de estos fallos y cómo interviene el sector público para tratar de corregirlos.

La inestabilidad de los ciclos económicos

La economía está sujeta a ciclos económicos, es decir, a fluctuaciones de la actividad económica en fases alternas de expansión y recesión. Mientras que en las primeras la actividad económica y el empleo crecen considerablemente; en las segundas una gran parte de los recursos productivos disponibles permanecen ociosos, lo que hace que el valor de la producción de bienes y servicios disminuya notablemente.

fases

La inestabilidad cíclica es el más importante de los fallos del mercado, ya que afecta directamente al número y a las características de los puestos de trabajo de un país. No en vano, el trabajo o mano de obra es el primer recurso que sacrifican las empresas cuando las cosas comienzan a ir mal.

Cuando esto ocurre el Estado tiene dos alternativas: primera, no intervenir, es decir, confiar en que el mercado salga por sí solo e la crisis y que la actividad económica vuelva a expandirse; y segunda, intervenir consumiendo o produciendo bienes y servicios para hacer crecer artificialmente os niveles de actividad económica y de esta forma compensar la ausencia de demanda privada.

Al conjunto de medidas e instrumentos que el Estado utiliza para intervenir en la actividad económica e intentar favorecer la marcha del país se denomina política económica.

La existencia de bienes públicos

En ocasiones, el mercado no es capaz de dar respuesta a determinadas demandas de la población, como las de tipo social. Este tipo de bienes se denominan no rentables para un inversor particular y suelen ser producidos por el propio Estado. Su principal característica es que es imposible impedir que las personas que no han pagado por ellos los utilicen. Piensen, por ejemplo, en el alumbrado público.

sanidad

El suministro de estos bienes y servicios no rentables por parte del estado se concreta de varias formas: mediante producción propia (justicia, policía, ejército, educación...); adquiriéndolos a empresas privadas para posteriormente distribuirlos entre la población de manera gratuita (alumbrado, puentes, carreteras...); o bien subvencionando parcialmente su adquisición (sanidad, viviendas sociales...).

En cualquiera de los casos, en los Presupuestos Generales del Estado (PGE) se detallan cada año los gastos previstos en este tipo de bienes y servicios, así como sus fuentes de financiación.

Las externalidades

Como consecuencia de su actividad económica, a veces las empresas generan una serie de efectos que perjudican a las personas que viven cerca de la misma. Por ejemplo, la contaminación acústica de una fábrica. Este tipo de efectos se denominan costes externos o externalidades negativas y son soportados sin compensación por personas ajenas a la empresa.

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El Estado puede utilizar varios instrumentos para tratar de reducir o eliminar las externalidades. Las más importantes son tres:

  • Umbrales máximos: consiste en determinar unos límites que marcan la máxima contaminación que una empresa está autorizada a causar. Si se pasa, hay sanción.

  • Impuestos unitarios: es una cantidad que se paga en concepto de impuesto directamente relacionada con lo que se contamina. Por ejemplo, por cada kilo de dióxido de azufre emitido al aire se debe pagar 0,50 euros.

  • Licencias de contaminación: a determinadas empresas se les exige una licencia en la que se especifica el límite de visión de las sustancias contaminantes, el lugar, el periodo de vigencia...

Todas estas medidas de política medioambiental no previenen la contaminación, sino que la aceptan como un mal menor. Para prevenirla la única alternativa es que la sociedad sea consciente de que es responsabilidad de todos evitar el deterioro medioambiental.

La competencia imperfecta

Los monopolios, los oligopolios y la competencia monopolística son mercados de competencia imperfecta. Esta falta de competencia conduce a prácticas abusivas por parte de las empresas en la fijación de precios y de condiciones de venta, de forma que los consumidores nos vemos gravemente perjudicados.

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Los acuerdos o pactos para fijar precios de venta o cualquier otra condición de la misma, la limitación injustificada de la producción o el reparto de mercado son ejemplos de consecuencias de mercados imperfectos que están prohibidas en la actualidad.

La defensa de la competencia es una prioridad del Estado, y a través de la Comisión Nacional de la Competencia intenta evitar estas situaciones de abuso de poder de ciertas empresas. La instrucción y resolución de los procedimientos abiertos en materia de defensa de la competencia y la elaboración de informes y análisis sobre la situación de competencia en determinados mercados son algunas de sus funciones.

La distribución desigual de la renta

Es inevitable que en el mercado solo expresen sus preferencias aquellos cuyo nivel de ingresos les permite pagar el precio de los bienes y servicios que ofrecen las empresas. En este sentido, la redistribución de la renta por parte del Estado es necesaria, si bien no suele ser demasiado eficiente.

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La política económica no sólo tiene como objetivo estabilizar la economía para evitar las fluctuaciones negativas de la misma, sino también reducir las desiguales en la distribución personal o geográfica de la renta, estableciendo medidas y leyes para distribuirla. Este objetivo se consigue principalmente a través de la política fiscal, reflejada cada año en los PGE.

Las becas de estudio a familias cuyos ingresos no superen los 15.000 euros anuales, el salario mínimo o las subvenciones para la creación de empresas son algunos ejemplos de políticas redistribuidos de la renta. Todas ellas se basan en el principio de equidad, según el cual la sostenibilidad de los gastos del Estado debe ser financiada por todos los usuarios según su capacidad económica. Sin embargo, ¿esto es efectivamente así? Tenemos dudas al respecto.

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    • interesante

      Sois unos cachondos. Algunos de esos problemas los causa el propio Estado. Por ejemplo, los ciclos económicos los provocan los Estados con el control del precio del dinero a partir de la masa monetaria y los tipos de interés. Los oligopolios, monopolios etc. no son más que minorias oligarquicas fusión de la connivencia del Estado y un sector que al Estado le interese controlar, por ejemplo la banca o la energia. Para resolverlos seria necesario justo lo contrario; la no intervención del Estado.

      Otros de esos problemas que comentais no son tales. La desigualdad no es un problema y por tanto el Estado no debería quitarselo a unos para dárselo a otros. La pobreza SÍ es un problema y no lo veo en este articulo.

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    • Avatar de trolo13 Respondiendo a trolo13
      interesante

      Eso no es cierto. Había ciclos económicos tan fuertes o más que los de ahora cuando no había bancos centrales y cuando estaban sujetos al patrón oro.

    • Avatar de trolo13 Respondiendo a trolo13

      Los ciclos económicos se producen con o sin ayuda del estado.

      Un ejemplo sencillo de entender pueden ser la época del boom de la telefonía móvil, hace ya algunos años, en los tiempos de One touch easy, aparecieron tiendas de móviles en todo los barrios, tras los años del boom y la normalización del mercado desaparecieron el 90% de las tiendas. Esto vale como ejemplo de ciclo en un sector muy concreto.

      El estado a veces ayuda para mal en los ciclos económicos vía expansión del crédito o de subvenciones (por ejemplo a las renovables o a la vivienda). Pero no hay que olvidar que otras políticas como el paro también ayudan a suavizar la parte baja de los ciclos.

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    • Avatar de pepssss Respondiendo a pepssss

      Las subvenciones y/o el crédito del estado son una re distribución forzosa de alguien con dinero hacia otro a discreción absoluta del mandatario de turno. O emisión monetaria que es inflación a futuro, o deuda externa que lo pagaran los no natos aún. Los "fallos" del mercado se terminan ajustando por si solos en un mediano plazo, vos podes intentar de forma forzosa arreglarlo pero solo compras un problema mayor al mañana.

    • interesante

      Lo que más me gusta de este artículo es el propio concepto de “fallo de mercado”. No existen los fallos de mercado sobre todo si el que dice lo que es un fallo de mercado no sabe correctamente qué es el mercado, sino que pone en duda al mercado porque hace o deja de hacer algo que el querría que hiciera o dejara de hacer.

      Vamos por partes como decía Jack....

      La inestabilidad de los ciclos económicos... Por de pronto esto está mal expresado. Debería de haber dicho “la existencia de ciclos económicos”. Pero la causa no es un fallo de mercado, sino que la propia evolución de las cosas, por muchos factores, guerras, hambrunas, sequias, pero también avances tecnológicos, legales, el descubrimiento de nuevas materias primas, son los causantes de esos ciclos económicos. Pero, además, pretender que no haya variaciones es un sentimiento contra natura. Lo normal en la naturaleza son los ciclos, la inestabilidad y gracias a ellos la creación de nuevas oportunidades para mejorar en el futuro. De hecho y a pesar de la existencia de esos ciclos económicos el crecimiento de la prosperidad, sobre todo gracias al capitalismo, ha sido siempre mayor en el siguiente ciclo alcista que en el anterior bajista... por lo tanto, quejarse y hablar de “fallos del mercado“ porque existen ciclos económicos no tiene ningún sentido.

      La existencia de bienes públicos. Éste es gracioso... La existencia de bienes públicos es un fallo de mercado porque existen, o debería de decir, porque deben existir bienes públicos porque el mercado no lo satisface... Bueno... seamos claros. Hay cosas que no pueden ser suministradas por el mercado no porque no esté capacitado para ello sino porque la sociedad no lo aceptaría.

      Pongamos por caso el alumbrado público que mencionas. Y lo mencionas porque la luz por la noche es algo bueno, pero que sólo se utiliza por la noche. Pero lo que obvias es que ese bien público está en otro bien público que son las calles. ¿Aceptarías que las calles fueran bienes privados y que para pasar por ellas tuvieras que pagar un precio? No, ¿a que no? Pues no es un fallo de del mercado, sino que desde los albores de la humanidad las calles han sido bienes públicos, y las calles forman parte de ese bien público que la comunidad gestiona para disfrute de todos. Y que, con el tiempo se le han ido dando más utilidades y servicios que, costeados por todos a través de los impuestos, permiten que quienes pasen por ellos no tengan que pagar... Bueno... Pero sí hay una excepción, la ORA, el estacionamiento regulado. Los ayuntamientos han descubierto un método de recaudación estupendo, pero que sí es discriminatorio para los forasteros tienen que pagar más por dicho servicio y los residentes en la zona mucho menos... Es decir, si se puede pedir precio por algo que antes no se hacía y que ahora se hace.

      La cuestión de que esto no sea fallo de mercado es porque no se acepta la propiedad privada de las calles. Y así con todo. Porque sí se pueden tener ejército privado, si se pueden tener jueces privados, si se puede tener policía, en EEUU hay varias ciudades que ya lo disfrutan, y si la empresa no funciona se busca a otra, y lo que está más claro la educación... Claro que puede ser privada como la sanidad y los servicios sociales y no digamos ya la vivienda. La vivienda social no es un fallo del mercado, es un fallo del cómo se regula la vivienda que no permite que el mercado satisfaga todas las necesidades. Es, de hecho, un fallo del Estado.

      Las externalidades no son un fallo del mercado sino de la legislación.

      Es increíble que se acuse al mercado por algo que ha ido evolucionando con el tiempo como una necesidad de preservar la vida y la propiedad de las personas que es el la base de legitimidad de la existencia del estado. El concepto del que contamina paga... o se le impide seguir contaminando no es un fallo del mercado, es un fallo del estado que no ha llegado a determinar en tiempo y hora con suficiente antelación los perjuicios de la contaminación. Siempre se han tirado los desechos al rio, siempre se han tirado los restos mineros en cualquier lado, siempre ha pasado y no es por un fallo de mercado, es por un fallo en la asignación de derechos de propiedad y de responsabilizar a los causantes de esos daños por los efectos de esos daños... Manda narices. Cualquier cosa vale para demonizar al Estado.

      La competencia imperfecta... NO es un fallo del mercado. Es un fallo de comunicación y de asignación de recursos en cada lugar distinto de otros... Los acuerdos para fijar precios siempre ocurrirán, el problema no viene porque no haya una legislación contra la fijación de precios, que se puede implementar, sino de barreras de entrada de nuevos oferentes a un mercado impuestas por la ley... Es otro defecto de una mala regulación y de abuso legislativo del estado en favor de unos en perjuicio de otros....... manda narices.

      Y el mejor de todos.... la distribución desigual de la renta.... Manda güebos......

      Se habla de fallo del mercado, precisamente por su mayor éxito, que es establecer que productos, y qué personas son los más capaces para lograr el progreso y a eso se llama fallo de mercado. Puedes decir que a consecuencia de un mercado habrá personas que no puedan seguir el ritmo por lo que sea, puedes reclamar que haya ayudas por parte del Estado a través del expolio de los más capaces para dar una paguita a los que no produce o no disfrutan de la posibilidad de generar ingresos suficientes por lo que sea. Pero que, no lo olvides, el mayor fallo del mercado es el que el estado provoca con su intervencionismo, y un nivel de impuestos alto dificulta la eficiencia del mercado, es un fallo impuesto al mercado.

      Si algo ha demostrado el mercado es que es el mejor sistema para proveer bienes y servicios que satisfagan a los ciudadanos de la mejor manera posible que cualquier intervencionismo socialistoide en él... Los que hablan de “Fallos de Mercado” crean un hombre de paja para demonizarlo, pero, como ves... un cualquiera puede desmontar tal falacia.

    • interesante

      El control de la Politica Monetaria por parte del Estado no proviene del deseo de arreglar el "imperfecto" Libre Mercado. Imprimir dinero de la nada empezo con el noble deseo de financiar la Guerra.

    • Y ni uno solo de esos problemas ha sido ningún estado capaz de solucionarlos a medio/largo plazo...

    • Muy buen artículo....

    • Interesante ...

    • Muy bueno el artículo, de lo mejor en el último año.

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